Gordon Hayward y el suero del supersoldado
Peinado impoluto, sonrisa “profident” y una vida ejemplar contemplan a este alero de poco más de dos metros que vive en estos playoff de 2017 su eclosión como jugador. Y no ha sido fácil. La eliminatoria entre Jazz y Clippers tiene nombre propio. Al margen del eterno Chris Paul , la figura de un chico blanco de Indiana domina esta serie con mano de hierro. Gordon Hayward, el hijo y yerno perfecto llegado de la meseta, un poco más arriba y a la derecha que Superman , reivindica sin ruido su sitio entre las estrellas. Hayward es un chico modelo. Un Steve Rogers moderno que ha cambiado el escudo y viajes interdimensionales por un balón naranja y la vida retirada en el estado mormón de Utah. Donde apenas hay ruido más allá de las siete de la tarde. Peinado impoluto, sonrisa “profident” y una vida ejemplar contemplan a este alero de poco más de dos metros que vive en estos playoff de 2017 su eclosión como jugador. Y no ha sido fácil. Nuestro Steve Rogers, como el de los...